A partir de 1 – 2 años:
- Juegue con el niño a los piratas. Tápele un ojo y vea como se defiende con el otro. Haga lo mismo con el ojo contrario. Es normal que no calculen bien las distancias, pierden la visión binocular. Si el niño rechaza sistemáticamente que se le tape uno de los ojos el otro puede tratarse de un ojo vago.
- Fíjese si desvía alguno de los ojos y si lo corrige cuando le llama la atención. Puede ocurrir en casos normales si están cansados, enfermos o incluso enfadados.
- A partir de los 4 años: aún no detectando nada, si hay antecedentes familiares de tipo oftalmológico, acuda a la primera consulta.
- A partir de los 6 años: realizar el primer control escolar de agudeza visual.