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Preguntas sobre el glaucoma: resolvemos tus mayores dudas

El glaucoma, primera causa de ceguera irreversible en el mundo, es una de las enfermedades degenerativas oculares más graves. Debido a que existe una ausencia de síntomas hasta las fases más avanzadas, el diagnóstico suele ser tardío. En este post de blog vamos a responder a algunas de las preguntas más frecuentes sobre glaucoma que nos hacen los pacientes del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

¿El glaucoma es hereditario?

Aunque el riesgo de padecer esta enfermedad aumenta con la edad, existen tipos de glaucoma exclusivos en la etapa pediátrica, como es el caso del glaucoma congénito. Otro factor clave en el desarrollo de esta patología son los genes, ya que los familiares directos de pacientes con glaucoma tienen más probabilidades de padecerlo.

Mi padre tiene glaucoma; ¿a mí me puede afectar en el futuro?

Sí, existe un componente hereditario. Es decir, los antecedentes familiares son un factor de riesgo para acabar desarrollando esta patología. En estos casos, es importante hacer revisiones oftalmológicas periódicas para un diagnóstico precoz del glaucoma. Se recomienda hacer una cada dos años tras cumplir los 40 y de manera anual después de los 60.

Este no es el único factor de riesgo en el glaucoma. Existen otros que también deben tenerse en cuenta como:

  • Contar con una presión ocular elevada.
  • Tener hipermetropía o miopía.
  • Tener una córnea más delgada en la zona central.
  • Sufrir un daño del nervio óptico.
  • Seguir un tratamiento prolongado con esteroides.
  • Haber sufrido una lesión ocular.
  • Padecer otras enfermedades como diabetes, hipertensión, migrañas…

¿Se puede curar el glaucoma?

El daño provocado por el glaucoma no puede revertirse, pero sí se puede detener con el tratamiento adecuado. Por lo tanto, el glaucoma no se puede curar, pero sí frenar. Para ello, es muy importante el diagnóstico precoz para poder detectarlo en los primeros estadios de la enfermedad. Los síntomas del glaucoma varían dependiendo del tipo y de la fase en la que esté. Por lo general, se pueden distinguir dos tipos de glaucoma: El de ángulo abierto y el de ángulo cerrado.

El glaucoma primario de ángulo abierto es la forma más común de glaucoma, en él, la acumulación de presión del líquido en el ojo sucede lentamente y, con el tiempo, el nervio óptico acaba dañándose. Por lo general, no existen signos ni síntomas de advertencia temprana de este tipo de glaucoma. La mayoría de personas apenas notan un cambio en su visión porque, al sufrir una pérdida de la visión lateral, el cerebro tiene la capacidad de compensar y rellenar los puntos ciegos combinando imágenes.

Se trata de una enfermedad silenciosa porque, para el momento en el que el paciente nota una pérdida de la visión o sufre visión de túnel, la enfermedad ya está más avanzada.

El glaucoma de ángulo cerrado es mucho menos frecuente. Se desarrolla de forma más rápida que el anterior y se produce por el bloqueo de los canales de drenaje, lo cual produce un repentino aumento de la presión intraocular.

Este tipo de glaucoma provoca daños generalmente muy notorios y presenta síntomas como: Dolor de cabeza intenso, dolor ocular, náuseas y vómitos, visión borrosa, halos alrededor de las luces o enrojecimiento de los ojos.

Estoy preocupada porque tengo glaucoma y quería saber si voy a perder la vista.

Esta es una de las preguntas más frecuentes sobre glaucoma. Hay que incidir en que, al ser una enfermedad crónica, el diagnóstico precoz es fundamental. El glaucoma no se puede curar. Sin embargo, con el tratamiento se puede retrasar la progresión de la enfermedad para mantener la visión y la calidad de vida de los pacientes.

Aunque cada caso es diferente, lo más habitual es comenzar por el uso de medicamentos por vía tópica, es decir colirios, para reducir la presión intraocular.  Sin embargo, en ocasiones hay que recurrir a otras opciones de tratamiento como el láser y, en último término, se recurre a la cirugía. Existen varias opciones quirúrgicas:  la trabeculectomía; la esclerectomía profunda no perforante; implantes para cirugía mínimamente invasiva, válvulas…

Glaucoma: alimentos recomendados. ¿Es cierto que hay alimentos que pueden reducir la tensión ocular?

No hay evidencias científicas que demuestren que el consumo de ciertos alimentos reduzca la tensión ocular. No obstante, algunos expertos aconsejan tener unos hábitos de vida saludables para frenar el desarrollo de ciertas patologías.

Algunos alimentos recomendados para promover la salud ocular son aquellos con los siguientes nutrientes:

  • Omega 3. Presente en el pescado azul, frutos secos, marisco y semillas.
  • Vitamina A. Presente en lácteos y pescado azul.
  • Vitamina E. Abundante en los vegetales de hoja verde, en los frutos secos y en las semillas de girasol.
  • Vitamina C. Presente en el brócoli o en alimentos cítricos como la naranja, el kiwi o las fresas.
  • Alimentos ricos en antioxidantes. Presentes en vegetales de hojas verdes que contienen luteína y zeaxantina, como las espinacas, la escarola y las acelgas.

¿Es cierto que hay alimentos que pueden reducir la tensión ocular? Me han dicho que el café, té y chocolate no son aconsejables en pacientes con glaucoma ¿Es así?

La evidencia disponible no es suficiente para justificar una recomendación de cambio de dieta a los pacientes con glaucoma, aunque parece que las grasas pueden modificar la tensión ocular. No obstante, se sabe que una dieta adecuada resulta imprescindible para promover la salud ocular y retrasar el inicio o la progresión de algunas enfermedades. Por ejemplo, se ha constatado que el consumo de vitaminas C y E, otros antioxidantes y minerales como el zinc pueden reducir la progresión de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

Por otra parte, aunque existe controversia sobre el efecto de la cafeína en la tensión ocular, un estudio en más de 3000 individuos demostró que los pacientes con glaucoma con consumo regular de cafeína tenían tensión ocular más alta, a diferencia de lo que ocurría en individuos sanos e hipertensos oculares. En cuanto al consumo de té y chocolate no existen datos que desaconsejen su consumo en estos pacientes.

Tensión alta en el ojo: ¿Existen actividades perjudiciales para la tensión ocular?

El deporte mejora la salud en general, mejora la oxigenación y, su práctica habitual puede reducir la presión intraocular. No obstante, algunas actividades pueden resultar perjudiciales para los pacientes con glaucoma, en concreto, aquellos deportes que producen un aumento de la presión arterial en la zona cervical y de la cabeza como la natación o el levantamiento de pesas.

Así mismo, las actividades desarrolladas en condiciones barométricas extremas (montaña o buceo) pueden resultar perjudiciales para mantener bajo control una presión intraocular elevada.

¿Puedo seguir haciendo ejercicio si tengo glaucoma?

La práctica regular de ejercicio aeróbico produce una reducción continua de la tensión ocular basal y facilita una progresión más lenta del daño en el campo visual en pacientes con glaucoma. De hecho, recientes estudios realizados por investigadores de la Universidad de California y publicados por la Academia Americana de Oftalmología señalan que las personas que realizan actividad física de moderada a fuerte pueden reducir hasta un 73% su riesgo de desarrollar glaucoma.

Sin embargo, en pacientes con dispersión pigmentaria, la tensión ocular suele subir después de hacer ejercicio. Cada caso es diferente, por lo que debe ser el oftalmólogo el que determine si es aconsejable o no la práctica de ejercicio en función de las características del paciente y el estado de la enfermedad.

 ¿Qué hábitos tengo que cambiar si tengo glaucoma o tensión ocular alta?

Existen hábitos que pueden evitar que la tensión ocular alta empeore, como la práctica de deporte o el consumo de alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes. También es importante evitar hábitos que fomenten la proliferación de radicales libres como el alcohol y el tabaco.

Si tenemos problemas de presión ocular se desaconseja el exceso de alimentos precocinados y procesados, con alto contenido en harinas refinadas y carbohidratos. También es importante la preparación de los alimentos e intentar cocinarlos al vapor y no fritos.

¿Cómo influye la posición para dormir en el glaucoma?

Las posturas de sueño boca abajo no son recomendables ni para sujetos sanos ni tampoco para glaucomatosos. Diversos estudios han determinado que la posición para dormir puede elevar la presión intraocular, principal factor de riesgo del glaucoma. Por ello, si es posible, se recomienda que, al dormir de lado, se haga del lado con menos daño glaucomatoso.

Asimismo, un estudio sobre la un estudio sobre la relación entre el glaucoma y dormir mal publicado por la Academia Americana de Oftalmología apunta a una estrecha relación entre el glaucoma y dormir mal.