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Por qué es importante cuidar tus ojos en verano

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Todos estamos muy concienciados de la necesidad de proteger la piel cuando realizamos actividades al aire libre, especialmente en verano; sin embargo, el cuidado de los ojos todavía es una asignatura pendiente. Desde el blog del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega os contamos por qué es importante cuidar tus ojos en verano.

Razones para cuidar tus ojos en verano

Diariamente estamos en contacto con el sol y sus radiaciones: la radiación ultravioleta (UV), la luz visible y la luz infrarroja (IR). Por esta razón, cuando practicamos actividades al aire libre debemos proteger también los ojos ya que pueden generarse múltiples problemas: quemaduras en la piel, córnea y conjuntiva, degeneración de las capas elásticas de la conjuntiva (pinguécula), cataratas, quemaduras retinianas, crecimiento de material cicatrizante sobre la córnea (pterigium) y, como en el resto del organismo, mayor riesgo de padecer cáncer en la piel y anejos oculares.

En verano hay un riesgo añadido más: mientras la tierra refleja el 10% de la luz, el mar aumenta esta reflexión hasta un 30%. Y si vamos a la montaña, a medida que estamos más altos, también las lesiones por luz ultravioleta aumentan, puesto que estamos menos protegidos por la atmósfera.

¿Cuáles son los factores de riesgo para la vista en verano?

  • La altitud: cuanto mayor, menos atmósfera para protegernos y por tanto, más radiación.
  • La latitud: cuanto más cerca del ecuador, mayor peligro 
  • La hora: entre las 10.00 y las 14.00 se concentra el máximo de radiación.
  • Reflexión de la luz: tres veces más en el mar que en la tierra y nueve veces más en la nieve.
  • La nubosidad: las nubes no nos protegen, dejan pasar el 90% de la radiación ultravioleta. Es un error pensar que podemos prescindir de las gafas de sol sólo porque está nublado y la luz molesta menos.
  • La edad: cuidado con los niños, cuyos ojos son especialmente vulnerables al sol 
  • El color de los ojos: las personas de ojos claros tienen menos protección natural 

Para defenderse de las radiaciones solares, el ojo humano cuenta con los párpados y las pestañas así como con algunas estructuras que bloquean parte de esos rayos, logrando que muy pocos de ellos puedan alcanzar la retina. La córnea y el cristalino son los que absorben en mayor grado las radiaciones UVA y UVB. Además es fundamental la utilización de gafas de sol con filtros que impidan el paso del 95-100% de las radiaciones ultravioletas. Los ojos ocupan una mínima parte del cuerpo, pero son los únicos órganos que permiten la entrada de luz de manera profunda.

Si deseas saber más sobre qué gafas elegir este verano, consulta el siguiente post: Pautas para elegir gafas de sol.

Y, por supuesto, ante cualquier problema con el sol este verano, acude a tu oftalmólogo. Recuerda que es muy importante cuidar tus ojos en verano.