Sign up with your email address to be the first to know about new products, VIP offers, blog features & more.

Úlcera corneal: ¿Qué es y cómo se trata?

0

Una úlcera corneal es una lesión que se produce en la capa externa de la córnea (tejido transparente que recubre la parte exterior del ojo) y que debe tratarse a tiempo para evitar que se agrave y pierda la transparencia.

Quien la padece suele sufrir dolor, irritación y fotofobia (molestias por la luz o la claridad). También puede tener la sensación de que tiene algo dentro del ojo. Esta lesión o infección provoca, asimismo, lagrimeo y a menudo se presenta como un punto blanco o grisáceo en la córnea. En otras ocasiones, se puede formar un hipopión o capa blanca en la zona más inferior de la córnea y la conjuntiva se presenta llena de sangre.

En cualquier caso, es fundamental acudir a un oftalmólogo lo antes posible para evitar que los síntomas se agraven y la úlcera empeore.

Tipos de úlcera corneal

Estas lesiones pueden ser estériles o  bien infecciosas y tienen varias causas que dan lugar a diferentes tipos de úlceras:

INFECCIOSAS:

  • Bacteriana: suele producirse en pacientes con traumatismos o en portadores de lentes de contacto, sobre todo cuando hacen un mal uso de ellas.
  • Vírica: puede estar causada por el virus del herpes zóster y por el del herpes simple, que aparece con altos niveles de estrés y una exposición prolongada al sol, entre otras.
  • Fúngica o por hongos: se debe al uso inadecuado de lentes de contacto, especialmente cuando se dejan puestas durante la noche, a la entrada de un cuerpo extraño en el ojo y a colirios con esteroides, entre otros. Irritan, penetran y se alojan en el ojo.
  • Parasitaria: relacionada con el uso de lentes de contacto y con la combinación de estas y el agua contaminada. Sin un mantenimiento e higiene adecuada, el ojo puede infectarse con bacterias, hongos o el protozoo Acanthamoeba, que aparece en las aguas contaminadas.

 

NO INFECCIOSAS

Las úlceras no infecciosas o estériles pueden sobre infectarse si no se tratan a tiempo.

  • Traumatismo ocular: los golpes en el ojo pueden causar úlceras.
  • Síndrome de ojo seco: la sequedad ocular puede afectar a la conjuntiva y a la córnea. El síndrome del ojo seco puede llegar a provocar una úlcera en el ojo.
  • Problemas en los párpados: cuando el cierre de los párpados no se produce de manera adecuada, la córnea se seca y pueden aparecer úlceras u otras lesiones. La triquiasis (crecimiento de las pestañas hacia dentro) también puede desencadenar úlceras corneales, al igual que el entropión (inversión de los párpados) y la blefaritis crónica (inflamación de estos).

¿Cómo se diagnostican?

El oftalmólogo realizará una exploración ocular minuciosa, que comenzará con un examen por medio de la lámpara de hendidura. Con ella podrá aumentar el ojo y apreciar si efectivamente hay una úlcera en la córnea. Asimismo, podrá recurrir a un tinte que le permitirá ver con detalle la zona afectada. El tinte se aplica mediante un colirio con colorante amarillo verdoso (fluoresceína). Si el oftalmólogo sospecha que el origen de la úlcera puede ser una infección bacteriana o por hongos o virus, puede tomar una muestra para realizar cultivos e identificar el tipo exacto para pautar el tratamiento más adecuado.

Los tratamientos

Los tratamientos para este tipo de lesiones o infecciones varían en función de lo que las causa. Lo que está claro es que cuanto antes se detecte el problema mejor, por lo que es fundamental acudir a un oculista tras notar los primeros síntomas. Si la úlcera corneal cicatriza sin control, puede provocar problemas de visión importantes, por lo que es importante no esperar a que el problema se agrave.

Entre los tratamientos más habituales está el uso de antibióticos en gotas, antúngicos o antivirales para aliviar el dolor, pues una gran parte de las úlceras corneales están provocadas por gérmenes. Con este tratamiento, muy intensivo en los primeros días, se intenta erradicar la causa. También hay otras opciones para aliviar el dolor y reducir la progresión de las úlceras, como las gotas que dilatan el ojo (atropina o ciclopégico). Y ya en casos más graves, es conveniente recurrir a la cirugía o, incluso, al trasplante de córnea.

Si bien es cierto que algunos tipos de úlceras corneales no se pueden prevenir, como es el caso de las causadas por un fuerte impacto en el ojo, sí se pueden evitar las que son de tipo infeccioso cuando se usan lentes de contacto de forma habitual. Es fundamental extremar la higiene y seguir las pautas marcadas por nuestro óptico.

1 Response
  • […] Una úlcera corneal es una lesión que se produce  daño en las capas más externas de la córnea, el epitelio y el estroma anterior, y debe tratarse a tiempo para evitar que se agrave y pueda tener consecuencias visuales, sobre todo si se produce cercana al eje visual. […]