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¿Qué tipo de lentes intraoculares existen para corregir la presbicia?

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La presbicia, también llamada vista cansada, es la pérdida de acomodación del cristalino debido a la falta de elasticidad del mismo, lo que reduce la capacidad de enfocar en distancias cercanas. Unos años más tarde, es muy frecuente que las personas con presbicia acaben desarrollando cataratas, otra de las afectaciones más comunes ligadas al avance de la edad.

 

Tipos de lentes intraoculares para corregir la presbicia

A la hora de corregir la presbicia, las únicas opciones son las gafas, las lentillas y la cirugía, que también puede tratar las cataratas y otros defectos refractivos en una misma intervención. Esto es posible gracias a la aparición de las lentes intraoculares. Existen varios tipos, que podemos clasificar en dos categorías en base a su funcionalidad óptica: lentes monofocales y lentes para la corrección de la presbicia. Las primeras tienen la misma potencia en toda la superficie, por lo que corrigen la visión a una única distancia. Se utilizan para tratar determinados efectos refractivos como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Las lentes para corregir la presbicia, en cambio, permiten ofrecer una calidad de imagen de alta resolución a todas las distancias. En esta segunda categoría encontramos dos subtipos:

  • Las lentes multifocales (o trifocales). Las difractivas permiten a la mayoría de los pacientes tener una independencia de gafas para la vida diaria con un rendimiento alto de la visión y una corrección óptica estable a lo largo del tiempo. Estos implantes corrigen, además, la mayoría de los defectos refractivos: miopía, hipermetropía, astigmatismo… No obstante, pueden surgir algunas alteraciones visuales, como halos y deslumbramientos.
  • Las lentes de rango de visión extendida. En la actualidad existe una nueva clase de lente intraocular no difractiva que ofrece la posibilidad de prescindir del uso de las gafas para prácticamente todas las actividades diarias, proporcionando un rango de visión completo y un nivel de molestias visuales similar a una lente monofocal. Es decir, aportan una gran calidad visual desde la visión lejana hasta la visión funcional de cerca sin la presencia de alteraciones visuales ni penalización de la sensibilidad al contraste asociadas con otro tipo de lentes.

¿En qué consiste la operación de implante de lentes intraoculares?

La cirugía de implante de lentes intraoculares para corregir la presbicia tiene una recuperación rápida. El postoperatorio suele ser de unas 48 horas, y generalmente indolora. No obstante, durante los primeros quince días tras la intervención es recomendable no realizar grandes esfuerzos. Una vez transcurrido este tiempo, se puede recuperar el ritmo de vida normal.

La cirugía consiste en la extracción del cristalino a partir de una mínima incisión corneal de 2 mm. Este se fragmenta en pequeños trozos, normalmente con ultrasonidos o láser, y posteriormente se succiona. Cuando la zona está limpia, se procede a la implantación de la lente, que pasa a sustituir al cristalino original del paciente. Ofrece la posibilidad de corregir otros defectos refractivos como el astigmatismo, la hipermetropía o la miopía en una misma intervención.

Es más, también puede tratar las cataratas, permitiendo a los pacientes que las padecen recuperar la visión de lejos, intermedia y cerca funcional. Es decir, podrán recuperar la visión para la mayor parte de tareas de la vida diaria (leer, conducir o ver una película) con independencia de las gafas. No obstante, pueden necesitar corrección para algunas tareas de visión cercana más exigentes.