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Preguntas frecuentes sobre las moscas volantes o miodesopsias

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“Tengo muchas moscas volantes. Estoy preocupada porque me molestan y tengo miedo de que me hagan perder vista”.

Los cuerpos flotantes o moscas volantes son unas pequeñas manchas que muchas personas ven moviéndose en su campo visual, especialmente cuando miran un fondo liso y claro como, por ejemplo, una pared o el cielo. Se trata de diminutos acúmulos de colágeno que se juntan en el interior de la sustancia gelatinosa que forma el humor vítreo, que llena el interior del ojo. Lo que percibe la visión son las sombras que los cuerpos flotantes proyectan en la retina.

Generalmente son de poca importancia y son muy frecuentes en los miopes altos, porque en estos pacientes el vítreo forma estas agregaciones a una edad más temprana y de una manera llamativa. No se relacionan con patología, ni hacen perder visión y no revistan importancia,  salvo si el paciente percibe un cambio brusco de estas moscas volantes y se asocian a relámpagos o manchas fijas en el campo visual.

Este cambio brusco en las moscas volantes puede significar una separación del vítreo de la pared ocular y hay que consultarlo de forma inmediata, para prevenir los problemas derivados de la aparición de roturas retinianas. Se aconseja no prestarles atención, es decir, evitar seguirlas y enfocarlas y se recomienda usar gafas de sol cuando exista mucha luz para que las moscas sean menos llamativas. Estos cuerpos flotantes son menos visibles con el paso del tiempo.

 

“He empezado a ver distorsionado hace un tiempo con uno de los ojos. Me han dicho que tengo una MNVS (membrana neovascular) en mácula y me pusieron una inyección en el ojo ¿puede repetir el proceso? “

Lo que usted tuvo fue probablemente una MNVS (membrana neovascular) por su miopía, que son vasos anómalos que han crecido en su mácula y le distorsionan su visión. Es importante que el paciente acuda lo antes posible al oftalmólogo, cuando tenga esta sintomatología de distorsión y ondulaciones. El tratamiento efectivamente una vez diagnosticado, es la inyección de una sustancia en el ojo (Anti-VEGF), concretamente en el vítreo, para que esos vasos se cierren. En la persona miope, la respuesta suele ser buena, pero a veces el proceso puede repetir y puede necesitar tratamiento de nuevo. Debe vigilarse periódicamente.

 

“Soy miope y desde hace dos días y de manera brusca he empezado a ver con el ojo derecho una nube de puntos negros (como si fueran moscas, telarañas y pelos), que se mueven y me interfieren en la visión, a pesar de que veo bien.

¿Debería ir al oftalmólogo? ¿Cuál es la causa de lo que me está ocurriendo?”

La aparición brusca de puntos negros, telarañas, pelos etc, suele corresponderse con lo que se conoce con un desprendimiento del vítreo posterior.

El humor vítreo es el líquido-gel transparente que rellena el ojo por dentro y que está adherido a la pared interna del globo ocular (la retina). Con el paso de los años, este vítreo va perdiendo consistencia y se va licuando, de tal manera que en algún momento se separará de la retina a la que estaba adherida y quedará flotando en un plano más anterior.

En este momento es cuando empezamos a ver las sombras que hacen sobre la retina las pequeñas condensaciones que hay en la parte posterior de este vítreo, percibiéndolas como moscas, pelos etc…

Esto es un proceso normal de envejecimiento del vítreo que nos ocurrirá a todos tarde o temprano. En la mayor parte de las veces, este proceso no tiene ninguna consecuencia perjudicial para el ojo. Sin embargo, cuando aparece esta sintomatología hay que acudir con carácter de urgencia a revisarse el fondo del ojo, ya que en un pequeño porcentaje de pacientes, al separarse el vítreo, tira de la retina y la rompe produciendo un desgarro retiniano.

Si esto se detecta rápido, se puede sellar el desgarro con láser, sin más repercusiones. Pero si se produce un paso de líquido a través del desgarro, este líquido despega la retina generando un desprendimiento de retina, que es una situación grave que requiere cirugía urgente.

Las moscas volantes que se ven habitualmente al producirse un desprendimiento del vítreo no requieren tratamiento, puesto que tienden a ir disolviéndose y depositándose y, aunque no desaparecen del todo, el cerebro se acostumbra a ellas, haciendo que en el plazo de semanas-meses vaya desapareciendo la sintomatología.

En algunos casos en los que las condensaciones son muy grandes y numerosas o provocan gran malestar en el paciente, es posible realizar cirugía mediante vitrectomía para quitarlas, pero por lo general el beneficio de la cirugía no compensa sus riesgos.