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Pruebas diagnósticas: topografía corneal, ¿qué es y para qué sirve?

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La topografía corneal es una prueba diagnóstica no invasiva que se utiliza para conocer las características de la córnea y es esencial para las cirugías refractivas. A través de este método medimos la curvatura y la forma de la superficie anterior de la córnea, basado en el análisis computarizado de las imágenes obtenidas por videoqueratoscopia.

La topografía basada en disco de Plácido (topografía de reflexión) aporta información de la cara anterior de la córnea, no valorando la cara posterior ni la relación entre ambas.

Hoy en día existen también topógrafos que unidos a sistemas tomográficos nos permiten conocer todas las medidas posibles del segmento anterior del ojo. Se debería realizar esta prueba a cualquier paciente candidato a cirugía refractiva, de presbicia o de catarata.

 

¿Para qué sirve la topografía corneal?

Esta prueba diagnóstica se lleva a cabo para obtener información de la córnea en algunos de los siguientes casos:

  1. Diagnóstico de enfermedades que afectan a la córnea como el queratocono
  2. Diagnóstico de astigmatismos irregulares
  3. Evaluación de un candidato a cirugía refractiva para corregir miopía, astigmatismo e hipermetropía
  4. Evaluación de un candidato a la cirugía de cataratas o presbicia
  5. Para las queratoplastias o trasplantes de córnea
  6. Para ajustar las lentes de contacto

El procedimiento es muy breve y poco molesto para el paciente ya que no hay contacto directo con el ojo, simplemente debe sentarse frente al equipo con la frente apoyada y el topógrafo corneal empezará a proyectar una serie de anillos concéntricos de color sobre la córnea. El oftalmólogo puede revisar de manera inmediata los resultados de la prueba.

 

Obtención de la imagen diagnóstica

El queratoscopio (que puede ser de cono ancho o de cono estrecho) proyecta sobre la córnea un disco de Plácido; ha­bitualmente entre 24 y 32 anillos luminosos concéntricos. El análisis computarizado de la luz reflejada, permite obtener un mapa topográfico de la curvatura corneal (axial y tangen­cial) y un mapa topográfico de elevación de la cara anterior de la córnea.

Se mide la separación de los anillos reflejados y se calcula la curvatura y la elevación de cada punto en con­creto; es decir, se ofrece información en dos dimensiones. Los mapas topográficos así obtenidos, se denominan bidi­mensionales y se expresan según un código de colores. Los factores que influyen en la obtención de la imagen, son varios y deben tenerse en cuenta si queremos obtener una información fiable. La película lagrimal debe tener una distribución uniforme, los párpados y pestañas no deben in­terponerse en la proyección de los círculos sobre la córnea, la fijación de la mirada debe ser constante en el centro del queratoscopio y, por último se debe realizar un enfoque co­rrecto del disco de Plácido sobre la córnea.

 

Tipos de mapas de curvatura

  1. Mapa axial o sagital: mide la curvatura en un cierto punto de la superficie en dirección axial con relación al centro de la córnea. Aporta información de la zona central, del área pupilar. Útil en caso de córneas nor­males, pero inadecuado para valorar córneas ectási­cas.
  2. Mapa tangencial, meridional o instantáneo: mide la curvatura en un cierto punto de la superficie en una dirección tangencial con relación a los otros puntos del mismo anillo. Aporta información de una zona concreta de la córnea, especialmente en la periferia, por lo que es el más adecuado para la valoración del queratocono.
  3. Refractivo: derivado del mapa axial, se obtiene de con­vertir el radio de curvatura en cada punto en dioptrías, según la regla de Snell y asumiendo que el ojo tiene un índice de refracción de 1,3375.