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Qué son las lágrimas y cómo se producen

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Existen muchas causas que pueden originar una lágrima: el humo del tabaco, un disgusto o una gran alegría, entre otras. Su origen es tan variado que las lágrimas nos acompañan durante toda nuestra vida y aún así son unas grandes desconocidas: ¿qué son realmente las lágrimas?, ¿cómo se producen?, ¿cuál es su función?…

¿Qué son realmente las lágrimas?

Las lágrimas están compuestas por tres partes fundamentales: un componente mucínico, encargado de mantener la adherencia de la lágrima a la superficie de la córnea, una parte intermedia, que es sobre todo acuosa, y una parte lipídica, formada por ácidos grasos producidos por las glándulas del párpado y cuya función es evitar la evaporación de la lágrima. Cada una de estas tres partes es vital para su funcionamiento. Por ejemplo, las
inflamaciones palpebrales alteran su componente lipídico, la lágrima se evapora y se produce una sequedad corneal o síndrome de ojo seco evaporativo.

Nuestro cuerpo produce tres tipos de lágrimas:

  1. Lágrimas basales: presentes en el ojo para lubricarlo, nutrirlo y proteger la córnea. Ejercen de barrera protectora permanente para nuestros ojos.
  2. Lágrimas reflejo: se forman cuando los ojos necesitan liberarse de sustancias irritantes como el humo del tabaco, cuerpos extraños, etc. Se producen en mayor cantidad que las lágrimas basales. El lagrimeo es súbito y profuso.
  3. Lágrimas emocionales: su origen se encuentra en estados emocionales como la alegría o la tristeza.

¿Cómo se producen las lágrimas?

La glándula lagrimal, situada en la parte superior externa de la órbita, es la encargada de la producción de las lágrimas, junto con una secreción basal permanente que aumenta ante las agresiones externas. Cuando factores como los cambios de temperatura, cuerpos extraños en el ojo o motivaciones psíquicas (positivas y negativas) actúan, los nervios sensitivos informan al cerebro de estas agresiones, poniéndose en marcha el aumento de producción de lágrima por el sistema nervioso no consciente (sistema nervioso vegetativo).

Una vez que esta lágrima se ha creado, avanza hasta el ángulo interno del ojo para continuar por el conducto lagrimal hasta la nariz. Si se da un aumento importante deproducción de lágrima, también se incrementa el drenaje nasal produciendo una mayor salida de líquido por la nariz.

Existe una patología ocular, la obstrucción mecánica de las vías lagrimales, en la que la lágrima no avanza hacia su camino nasal y se desborda por encima de los párpados, lo que se traduce en un lagrimeo constante muy incómodo.

La enfermedad del ojo seco provoca el efecto contrario: la glándula lagrimal se encuentra afectada y disminuye su producción. Esta patología suele estar asociada con enfermedades reumáticas y puede convertirse en una molestia importante para el paciente.

Los síntomas del ojo seco incluyen la sensación de un cuerpo extraño en el ojo, sequedad e incluso visión borrosa que obliga al paciente a usar de forma continuada lágrimas artificiales.

¿Para qué sirven las lágrimas?

Las lágrimas son las encargadas de mantener la humedad del ojo, nutrir el epitelio, eliminar residuos y cuerpos extraños y proteger nuestros ojos de las infecciones; un cometido que
hace de ellas un componente fundamental de la estructura ocular.

Una vez han cumplido su misión, son drenadas hacia el sistema lagrimal, aunque hasta un 25 por ciento se evaporan en el aire.