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Glaucoma: la dieta ideal

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El daño que ocasiona el glaucoma en el nervio óptico es irreversible, por eso los tratamientos de esta enfermedad ocular, una de las más graves, se centran en frenar su progresión; un objetivo al que también puede contribuir la alimentación. Por eso, en este post de blog te contamos cuál es la dieta ideal si tienes glaucoma.

Lo primero que debemos tener claro es que una dieta adecuada y unos hábitos de vida saludables resultan imprescindibles para promover la salud ocular y retrasar el inicio o la progresión de muchas enfermedades, entre ellas el glaucoma. De hecho, diversas investigaciones de la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO) han demostrado que los antioxidantes y determinados nutrientes pueden reducir el riesgo de desarrollar patologías oculares asociadas a la edad e incluso retrasar su progresión.

 

Alimentación y glaucoma

 

Cuando hablamos de alimentación saludable, es importante tener en cuenta el aporte nutricional de la comida. Los nutrientes son los compuestos contenidos en los alimentos que son indispensables para la actividad metabólica de nuestras células. En ocasiones, y siempre bajo la supervisión del oftalmólogo, se pueden prescribir suplementos nutricionales a modo de complemento. No obstante, lo más importante es seguir una alimentación equilibrada.

  •  Los antioxidantes

El estrés oxidativo se asocia con el daño en el nervio óptico durante el glaucoma. Por eso, los antioxidantes juegan un papel importante. ¿Y cómo los podemos incluir en la dieta? A través de alimentos ricos en Vitaminas A, C, D y E y betacarotenos que también contribuyen a prevenir otras enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad o DMAE, retrasando el envejecimiento de la retina.

Algunos de los alimentos más ricos en antioxidantes son: berza, col, col rizada o kale, espinacas, apio, brócoli, tomate, zanahoria, remolacha, cítricos, pimientos, té verde…

  •  Grasas saludables

Las grasas saludables, concretamente los ácidos grasos esenciales omega-3, también son fundamentales en una dieta equilibrada y ayudan a reducir los riesgos de enfermedades oculares.

Las encontramos en alimentos como el salmón, el aceite de oliva virgen extra, el aguacate y los frutos secos, entre otros.

  • Productos integrales

Se recomienda evitar el exceso de carbohidratos, harinas refinadas y alimentos refinados. Este tipo de productos favorecen el estrés oxidativo y por eso es fundamental sustituirlos por otros con un mayor aporte de fibra como los integrales.

Actualmente existe una gran variedad de alimentos integrales más allá del pan, como el arroz y la pasta.

Asimismo, de manera general, también se recomienda evitar el consumo excesivo de caféina, azúcares y sal. Pueden contribuir a un aumento de la PIO, pero también pueden favorecer la aparición de otros factores de riesgo del glaucoma como la diabetes o la hipertensión.

 

Hábitos de vida y glaucoma

 

Más allá de la alimentación, existen otros hábitos de vida que pueden contribuir a frenar la progresión del glaucoma. Entre ellos:

  • Practicar ejercicio moderado a diario.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol.
  • No fumar.
  • Evitar dormir boca abajo o, en caso de tener glaucoma en un solo ojo, evitar dormir hacia ese lado.
  • Controlar la tensión arterial.
  • Acudir a una revisión oftalmológica al menos cada dos años tras cumplir los 40 y anual después de los 60.

 

Si necesitas más información acerca del glaucoma, no dudes en ponerte en contacto con los mejores oftalmólogos en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.